jueves, 24 de octubre de 2013

REFLEXIÓN SOBRE EL GOLGSTER


  En esta tarea se veían claro dos objetivos: el primero era que aprendiéramos a utilizar una nueva herramienta, el GLOGSTER, y la otra era que lo hiciéramos en grupo, ya que esto permite una mayor cantidad de ideas, reduce el trabajo y nos ayuda a acostumbrarnos al hecho de que siempre vamos a tener que realizar un trabajo colaborativo cuando estemos en un centro.

    Una vez dominada es muy reconfortante ver como toda la información que recoges y el trabajo que has realizado se ve convertido en un póster interactivo tan llamativo y divertido. Además, echando un vistazo al trabajo realizo por niños de otros centros, veo las ventajas de este método de aprendizaje: el alumno no busca sólo la información, que es el proceso que les suele resultar más tedioso, si no que luego le permite exponer lo que ha recogido de manera creativa y entretenida, de forma que termine la tarea disfrutando de ese nuevo conocimiento que ha adquirido y que podrá utilizar si quiere, para desarrollar cualquier tema que desee, sea o no académico.

    Esta experiencia nos demuestra la necesidad de adoptar las TIC a la educación de los niños y adolescentes de hoy en día, que tan en sintonía se encuentran con las nuevas tecnologías y que con tanta facilidad aprenden a dominar.

  



   Si las nuevas tecnologías crean nuevos lenguajes y formas de representación, y permiten crear nuevos escenarios de aprendizaje, los centros educativos no pueden permanecer al margen, han de conocerlos y utilizarlos. Por ello, las jóvenes promociones de profesores, nosotros, debemos tener una mayor formación en el uso de los nuevos medios, que nos permitan replantearnos las actividades tradicionales de enseñanza, para ampliarlas y complementarlas con nuevas actividades y recursos de aprendizaje.  El primer informe del Foro de la Sociedad de la Información (1996) era claro al respecto:

"La Sociedad de la Información debe convertirse en la 'sociedad del aprendizaje permanente"


 Además, las TIC nos ofrecen la posibilidad de trabajar en proyectos telemáticos, entornos de trabajo colaborativo más allá de nuestra aula, contactando con alumnos y profesores de otros centros y países y potenciando la educación intercultural, a través del conocimiento directo de lo que sucede en otras partes del mundo.







miércoles, 23 de octubre de 2013

GLOGSTER: ALGO NUEVO PARA MÍ

En esta tarea nos propusieron que nos adentráramos en el  mundo del GLOGSTER. Nunca había oído hablar de esta nueva herramienta educativa ni visto nada así, Glogster es una red social que permite a los usuarios crear carteles interactivos libres o GLOGS (abreviatura de "blog de ​​gráficos"). Se ve como un póster en el que puedes introducir imágenes, fotografías, audio (MP3), vídeos, efectos especiales y otros elementos...

La verdad es que al principio no me entusiasmaba la idea de realizar este trabajo, pensé: -Bufff, que lata-, pero la verdad es que aunque lleva sus horas de trabajo ha sido enriquecedor y muy divertido en parte por tener la suerte de trabajar con Toñi y Lidia, que están tan locas como yo.


Aquí tenéis el enlace de nuestro GLOGSTER:




jueves, 17 de octubre de 2013

REFLEXIÓN SOBRE LA TAREA:

MI MEJOR PROFESOR



En esta última tarea, todos hemos comentado aquellos rasgos distintivos de aquel profesor que dejó una profunda huella en nosotros, tales como: empatía, pasión docente, sonriente, motivador, cercano,  exigente, buen comunicador, creador de contenidos, buen pedagogo, conocedor de nuestro esfuerzo...Así nos hemos dado cuenta que prácticamente todo aquello que nos había cautivado no dependía tanto de lo que él hiciera o los conocimientos mismo que nos inculcara, si no que estaba relacionado con su manera de ser, su personalidad.

Imagino que esa era la intención de la profesora desde un principio, hacernos ver que detrás de esa figura docente llena de conocimientos y sabiduría,  hay una persona que dependiendo de sus vivencias, malas y buenas, de sus intereses y de su carácter, puede hacernos amar lo que aprendemos u odiarlo. Que en gran medida depende de ellos que surja una vocación o que nos decidamos a estudiar una carrera u otra.

De la misma manera si somos conscientes de lo importante que han sido para nosotros, deberemos entender lo necesario que es que nos instruyamos no sólo como expertos en nuestra materia, que debemos serlo, sino también como personas con valores, como pedagogos, como tutores, como modelos de conducta a imitar.

Además como puede deducirse, debemos ser capaces de controlar nuestro carácter, tarea ardua en la sociedad actual en la que hay presentes tanto problemas en torno a la enseñanza: bullying estudiantil, falta de interés de los alumnos, dejadez y desgana del profesorado, depresión, despido del profesorado, falta de material debido al estado actual de la economía...


En estos tiempos que corren más que nunca, es necesario que nos adiestremos en la tolerancia, el respeto mutuo, la diplomacia, la coherencia, la paciencia, y debemos ganarnos a nuestros alumnos con un método de enseñanza constructivo, claro y activo, al mismo tiempo que innovador, reflexivo y entretenido. Pues lo mejor que te puede ocurrir como profesor, es que el alumnado disfrute del proceso de aprendizaje a tu lado.


miércoles, 16 de octubre de 2013

EL PROFESOR QUE ME DEJÓ HUELLA



El profesor que más me ha marcado en mi vida se llama Antonio Tomás Serrano, ya estaba en Bachillerato cuando lo conocí, era mi profesor de Física y Química (ambas especialidades) y aunque sólo estuvo dándome clases durante dos años, de verdad que no se qué sería de mí ahora si no hubiera tenido la suerte de conocerlo.


Por entonces ya había desarrollado mi gusto por las ciencias, en especial por la Física y Química que se daban como una sola asignatura, pero cuando él me dio clase lo vi claro: estudiaría Química en la universidad, sería una profesora tan buena como lo fue él, y al menos un alumno sentiría por mí esa admiración.

Las razones por las que le tengo un cariño especial y es mi modelo a seguir son muchas, pero citaré las que considero más relevantes. Antonio es un profesional: serio pero simpático, trabajador, responsable, comprometido, una persona que sigue formando y participando del mundo de la ciencia en congresos, contacto con la Universidad y publicaciones.

En las clases sabía llegarte y motivarte, pero también escuchaba lo que tenías que decir y aceptaba las nuevas ideas del alumnado. Poseía ese humor propio y correcto que te hace sonreír en una clase en un momento puntual, sin dejar que la clase se descontrolara o se perdiera el hilo de lo que decía.

Creaba él mismo los temarios que te hacía coger en forma de apuntes y los compaginaba con curiosas experiencias en clase o en casa referentes al tema que estudiábamos en ese momento. Además ponía a tu disposición montones de ejercicios para que cada uno trabajara a su ritmo y luego los corregía según las dudas que presentáramos.

No sólo se ocupaba del nivel medio de la clase, sino que nunca se olvidaba de la minoría rezagada o adelantada, siempre planteaba una serie de trabajos más o menos prácticos acompañados de un informe con los que subir nota para aquel que con su esfuerzo extra deseara aprobar o para aquel que quisiera sobresalir.

Yo fui parte de éste último grupo y uno de los trabajos que desarrollé con un compañero, un bingo atómico y digital, hoy día se sigue disfrutando con motivo de día de Santo Tomás de Aquino (28 de enero); al que muchos años asisto a ver como otros se divierten con mi idea.

Ese trabajo me introdujo en el mundo de las publicaciones (aunque fuera pequeñita) y me permitió asistir a un congreso de Química en Valencia para compartir con otros centros nuestra idea, siempre acompañada y apoyada por Antonio. ¿Alguien se hace entonces alguna idea de todo lo que ese hombre hizo por mí? No sólo me inculcó unos conocimientos, sino que me enseñó otra perspectiva totalmente distinta a la enseñanza, y eso que yo comencé con ese trabajo por diversión y algunas décimas más en la evaluación. Increíble, definitivamente increíble.

Él es prototipo de profesor que quiero ser, porque me sigue sirviendo de inspiración y me ha hecho alguien mejor. Sólo espero hacer las prácticas de enseñanza con él y poder devolverle algo haciéndole sentir orgulloso, pues soy fruto de su trabajo.



PROBLEMAS DURANTE LA ETAPA EN EL INSTITUTO

Como muchos otros antes que yo, tuve algunos problemas con compañeros que por su falta de seguridad y sus complejos me convirtieron en el objetivo de su resentimiento y odio, pero de esos problemas con apoyo de mi familia y aplomo, ya logré solventar yo solita. 



De lo que si me acuerdo es de las dificultades que se me presentaron en algunos temas de Física (Cinemática y Dinámica), en parte por la falta de capacidad espacial que poseo y que no me permitía entender muy bien el mundo de los vectores. Este problemilla fue solucionado precisamente con el profesor al que antes he descrito; él me regaló una serie de apuntes y ejercicios resueltos y explicados detalladamente de su propia mano y letra, y se comprometió a resolver mis dudas en los recreos.


Gracias a él conseguí a dominar esos temas e incluso llegaron a gustarme, de manera que luego cuando he explicado esos temas en clases particulares, he disfrutado con ello.

martes, 15 de octubre de 2013

ANÁLISIS DE LA REFLEXIÓN DE CRISTINA RUIZ GONZALEZ



Como se ve recogida en la tabla, yo considero que de los tipos de reflexiones de los que hemos comentado en clase, sólo se ve reflejada la descriptiva, pues expone y explica su opinión sobre el tema tratado en el artículo pero no va más allá, no se adentra en imaginar porqué el autor escribe sobre esa tema, cual es su objetivo o motivación. Tampoco indaga en el contexto social en el que se desarrolla el artículo, ni relaciona el tema del mismo, con un tema de mayor interés y trascendencia para la sociedad. 



REFLEXIÓN SOBRE LAS ANTERIORES TAREAS

Considero que la finalidad de la primera tarea era la de tener un primer acercamiento con lo que debe ser una reflexión de nivel. Imagino que la profesora ya suponía que todos o casi todos lo haríamos mal, y que esa era su intención, pues no nos especificó el tipo de reflexión que debíamos llevar a cabo, la extensión o la profundidad conceptual que teníamos que darle. Intuyo que esa debía ser su intención, observar nuestro nivel inicial para saber de dónde partir a la hora de adiestrarnos en esta nueva concepción de la "reflexión".

La segunda tarea, nos ha hecho más patente ese error en la primera. Tras explicarnos los tipos de reflexión, quería que además de ver los errores ajenos también fuéramos capaces de ver los nuestros, por eso tan típico del ser humano de "Ver la paja en el ojo ajeno y ver la viga en el propio". Los seres humanos, hombres y mujeres de toda clase y condición, tenemos esa inclinación malsana y persistente, a criticar a los otros, esa tendencia ver lo de fuera y no lo que hay dentro. 

Pero eso no se limita a la educación o la enseñanza, esto se repite en muchos ámbitos de nuestra vida, más de lo que querríamos confesar y es por ese afán de "echar balones fuera". ¿Cuántas veces hemos usado los defectos o malas acciones de los otros, para quitar importancia a las nuestras? Y lo hemos hecho de pequeños y no de tan pequeños, pues hemos crecido con esas artimañas autoprotectoras. ¿No es eso lo que hacen los políticos cuando critican al gobierno anterior para subsanar ante la opinión pública sus propios errores? ¿No lo utilizan en el marketing de productos para vender más que la competencia? ¿No utilizamos diariamente como tema de conversación los trapos sucios de los demás?


Pues creo que sin duda, la profesora nos pedía aquí un voto de humildad, de ser capaces de realizar una autocrítica y ver cómo lo que creíamos que estaba aceptable, no cumplía los requisitos esperados. ¿Debemos entonces sentirnos mejor al ver que otros también lo han hecho mal? No, es lo que digo, debemos exigirnos una mejora lo hagan o no los demás. Y nosotros con más razón que otros, pues...si queremos enseñar a otros, ¿no deberemos primero saber corregir nuestros errores?

domingo, 13 de octubre de 2013


REFLEXIÓN DE LA LECTURA:

Cómo ser un buen profesor/ra sin riesgo de parecerlo



En primer lugar, considero que debo ser crítica con el texto, al llegar a la parte de la conclusión del autor me siento confusa. Al final no me queda claro cuál es el consejo que le da a su compañero: si ser él mismo y dar lo máximo cada día, aunque  en ocasiones sus alumnos muestren un exceso de complicidad con él y sus compañeros lo desaprueben, o ser distinto en apariencia a como es en realidad a los ojos de los demás. Claro está que su intención era exponer tres tipos de docentes: el entusiasta, el hipócrita y el mediocre; esté ultimo  es descartado totalmente tras el cuento, pero entre los otros dos no se por cual se decide al final, ni de qué grupo considera él formar parte.

En cuanto a mi reflexión, no estoy nada de acuerdo con el decálogo para el (des)educador, me parece un código para la hipocresía un tanto desafortunado, sobre todo cuando incita a usar los partes como herramientas para integrarse mejor en el grupo de profesores. Yo considero que se puede ser comedido sin tener que ser falso con uno mismo, ni tener que faltar a los principios de cada uno; no creo que haga falta "beber de la fuente" sólo fingir que "se ha bebido".

Evidentemente nunca he ejercido de profesora a ese nivel, pero éste tema de "Cómo ser un buen profesor" me recuerda bastante al de "Cómo ser un buen alumno", y de esto si tengo más recursos para hablar porque sigo estando en esta situación. En Primaria siempre fui una alumna sobresaliente, con buena relación con los profesores, que participaba de forma activa, salía a la pizarra voluntariamente y levantaba la mano ansiosa por pronunciar la respuesta acertada. Nada importaba que sobre mí empezaran a cernirse las miradas de envidia u odio, también había otros como yo que compartían mis intereses: ser buen alumno y aprender lo máximo.
Pues bien, con el tiempo, en Secundaria y con alguna mala experiencia que otra, me di cuenta de que actuando como lo hacía, sólo podría tener como amigos a aquellos que eran como yo, y así llegué a una conclusión: seguiría siendo yo misma, esforzándome siempre al mismo, pero me contendría un poco en público. Esperaría a que me preguntaran, me sacaran a la pizarra, no criticaría a los profesores pero tampoco me pondría de su parte...en conclusión, pasaría más desapercibida por el resto de mis compañeros sin cambiar de convicciones ni de personalidad, sería una versión más comedida de mí misma.
Hoy día creo que es la mejor opción, es una cuestión de socialización y convivencia, no aparentar de forma tan evidente que te entusiasma y disfrutas con aquello que a otros se les hace difícil o imposible.
Con esta historia personal lo que quiero decir, es que creo que la actitud normal de un profesor novel es esa, la de apasionado por su trabajo,  aquel que se  desvive por lo que hace porque le gusta, y al que no le importa nada más. Creo que la mayoría de los que tenemos vocación seremos así, pero que con el tiempo,  todos evolucionaremos hacia una faceta más madura en la que nos gustará encajar con ambos bandos: con alumnos sin caer en el error de ser sus amigos, pues siempre debe de mantenerse una diferencia de nivel basada en el respeto; con los profesores, siendo cordiales, apoyándolos y respetando sus opiniones, sin dejar de lado nuestros valores y convicciones.

Conclusión: "Nunca llueve a gusto de todos", así que lo que nos queda es actuar de aquella manera de la que luego nos sintamos orgullosos.