En
esta tarea teníamos que enfrentarnos a una nueva estrategia de evaluación, el
debate. Para ello Isabel, eligió otro tema tratado en el
texto guía "Medidas de atención a la diversidad", y sobre él nos hizo
recoger argumentos a favor y en contra, y reflexionar sobre nuestra propia
postura. Veamos los argumentos.
Argumentos
a favor de las medidas de atención a la diversidad
-
Tratan de encontrar la manera de educar con éxito a todos y a todas, acoger a
todos los niños dando respuesta a la diversidad de necesidades educativas.
-
Apuestan por la inclusión de los alumnos a la educación, reduciendo las barreras de distinta índole que
impiden o dificultan el acceso, la participación y el aprendizaje, con especial
atención al alumnado más vulnerable o desfavorecido, por ser el que está más
expuesto a situaciones de exclusión.
-
Estas medidas van dirigidas a dar respuesta a las diferentes capacidades,
ritmos y estilos de aprendizaje, motivaciones e intereses, situaciones
sociales, culturales, lingüísticas y de salud del alumnado.
-
La necesidad de estas medidas es un imperativo de justicia social y
democrática, cuya finalidad es asegurar la igualdad de oportunidades de todos
los alumnos ante la educación y evitar, en la medida de lo posible, el fracaso
escolar y el consecuente riesgo de abandono del sistema educativo.
-
El objetivo de la creación de los distintos programas extraordinarios es garantizar el desarrollo de todos los alumnos
y una atención personalizada en función de las necesidades de cada uno.
- La creación de grupos con necesidades especiales, no tiene otro fin que facilitar la integración del alumnado en su grupo ordinario. Es el caso de los grupos de apoyo que pretenden reforzar los aprendizajes básicos en los casos del alumnado que presente un importante desfase de nivel de aprendizaje en materias como Lengua castellana y literatura y Matemáticas.
-
La intención de estos programas es ofrecer a determinados alumnos, algunas
"ventanas" de posibilidad.
-
El PAD recoge una gran diversidad de programas que permite atender mejor todos
los problemas, faltas de nivel y dificultades de enseñanza, presentes en los
centros.
-
Su finalidad es atender a los que se alejan de lo que entendemos por
"normalidad académica", lograr que aprendan mejor, que estén bien
atendidos y vuelvan a engancharse al estudio, para que puedan realizarse como
personas y aspirar a un mejor futuro.
-Los
problemas de fracaso escolar no residen
en los programas extraordinarios de atención a la diversidad, ya que un 10% o
15% del alumnado que llega a la ESO desde Primaria, ya lo hace con serios
problemas en sus aprendizajes previos.
-
Paradójicamente, hay un porcentaje mayor de estudiantes que, tras la graduación
ESO, siguen cursando Bachillerato y menos, sin embargo, Formación Profesional.
-
Los programas extraordinarios son muy provechosos para muchos estudiantes, de
no ser por ellos, su paso por el sistema educativo, sus experiencias y sus
aprendizajes habrían sido más conflictivas y negativas, o incluso no las habría
habido.
-
Gracias al programa de las aulas acogidas muchos alumnos con una lengua de
origen distinta a la del centro, son capaces de integrarse con normalidad en el
sistema educativo ordinario.
-
Los programas de refuerzo instrumental básico, reemplazan el segundo idioma por
un refuerzo de asignaturas tan importantes como el primer idioma o las
matemáticas, para solventar los problemas de los alumnos en estas materias y
puedan alcanzar el nivel de sus compañeros dentro del sistema ordinario.
Argumentos
en contra de las medidas de atención a la diversidad
-
Las medidas emprendidas no son del todo útiles para aquellos que se alejan de
la imagen ideal del buen alumno (estudioso, interesado y motivado, no revoltoso
ni conflictivo, etc.).
-
Los profesores, en general, no saben ponerse
en el lugar de alumnos con un entorno familiar de baja nivel
socio-económico y cultural, de condición emigrante, pertenecientes a minorías
étnicas y culturales, y de todos aquellos que están alejadas del mundo del estudio
y de los centros.
-
El tratamiento inadecuado de algunas diferencias o dificultades escolares más o
menos severas, afectan a un más a estos alumnos produciendo un "círculo
fatal de pobreza y exclusión".
-
Los puntos de partida y desigualdades de origen de muchos alumnos, no son
contrarrestadas a través del currículo, la enseñanza y los aprendizajes y
afecta a la falta de éxito de aquello que se enseña.
-
Esta falta de éxito genera desenganche, vulnerabilidad escolar o riesgo de
fracaso, que todavía en más casos de los debidos, terminará traduciéndose en
fracasos consumados más o menos severos.
-
Las desigualdades de origen social y familiar se reproducen en los centros y se
transforman en desigualdades educativas, que a su vez en un futuro, cerrarán
puertas a la formación posterior y privarán de cualificaciones valoradas y
exigidas por el mercado laboral, repercutiendo así en toda su vida.
-
El principio que tanto defienden "todos iguales, todos diferentes",
puede provocar que el derecho a la diferencia conlleve diferencias de derechos,
desigualdades injustas en el acceso a los centros y al derecho de una buena
educación.
-
Luchar contra las desigualdades no es una tarea que sólo corresponda, ni pueda
resolverse en los centros y aulas.
-
El currículo y la enseñanza deben hacerse carga de la diversidad del alumnado,
pero sin poner en cuestión la igualdad de derechos.
-
Estas medidas no son lo suficiente flexibles, por lo que contenidos, métodos y
materiales, no se adaptan bien a las necesidades de cada uno, impidiendo así
que se desarrolle al máximo su potencial de aprendizaje.
-
Estas medidas conforman una utopía irrealizable, un altruismo caritativo y poco
más.
-
Los programas de atención a la diversidad no hacen otra cosa que clasificar al
alumnado en tipos de estudiantes, con lo que ya de antemano se establecen
previsiones, expectativas y hasta profecías de qué es lo que podrán aprender o
no, o qué es lo que cabe esperar de ellos y merece la pena ofrecerles.
-
Las clasificaciones de los alumnos los obligan a llevar etiquetas: listos o
tontos, conflictivos o adaptados, motivados o desenganchados, de origen
marginal o de hijos de emigrantes, etc.
-
Las etiquetas impuestas estigmatizan, provocan la falta de perspectiva, de
objetividad y de imparcialidad de los docentes, y son heredades de un profesor
o tutor a otro y de un nivel a otro,
conforme se suceden los cursos.
-
No es necesario crear tanto grupos (PCPI, PDC, Programa de Educación
Compensatoria...), sino cambiar el sistema de aprendizaje de la corriente
principal, pues el fracaso escolar es del 28%.
-
El PAD no funciona, si siquiera tras clasificaciones y clasificaciones os
grupos son homogéneos, pues en cada grupo se da tanta diversidad como
individuos.
-
Cuantas más actuaciones recoge el PAD, más estudiantes son sacados del aula
normal, y seguimos sin realizar cambios significativos en la cultura del
centro, en el currículo y la enseñanza regular.
-
No serían necesarios tantos programas extraordinarios, si muchos profesores
ejerciesen bien su trabajo y se adaptasen a las necesidades de cada uno.
-
Tanto los éxitos como los fracasos escolares son una "construcción
escolar", no un fenómeno natural e intrínseco del alumno.
-
Los centros, en general, adoptan un enfoque más reactivo que preventivo, por lo
que reconocen los fracasos escolares cuando ya es demasiado tarde.
-
La segregación del alumnado proyectan en el alumnado, muchas veces, imágenes
negativas de sí mismo, pérdida de autoestima y de confianza en sus propias
capacidades, desinterés y desmotivación.
-
Muchas de estas medidas provocan en el docente prejuicios sobre las capacidades
y limitaciones de ciertos alumnos y los hace tirar la toalla sobre sus
aprendizajes y darlos por casos irrecuperables.
REFLEXIÓN
Una
vez cumplidos los objetivos:
1) Saber qué se entiende por diversidad y en qué
reside su problema.
2) Conocer a fondo todas las medidas y grupos
extraordinarios de atención a la diversidad.
3) Elaborar una lista de argumentos a favor y
encontrar de un tema, sin dejar definida en ella nuestra postura.
4) Ser capaz de preparar y realizar un debate en
la que no se conoce nuestra postura de antemano.
5) Elaborar una reflexión crítica sobre nuestro
posicionamiento.
Comenzaré
mi reflexión, aclarando que paradójicamente a lo que pueda parecer, debido a la
mayor cantidad de argumentos negativos, yo me posiciono a favor de las medidas
de atención a la diversidad aunque es cierto que estoy de acuerdo con todas las
críticas que se le realizan a la manera de ejecutarlas en los centros.
Considero
que ya que la diversidad es una característica intrínseca de los grupos humanos,
pues cada persona tiene un modo especial de pensar, de sentir y de actuar, ligada
a diferencias en las capacidades, necesidades, intereses, ritmo de maduración,
condiciones socioculturales, etc. de cada uno, es necesario la creación de una
serie de programas que contemplen una mejor gestión de los problemas que puede
causar esa casos de diversidad que se alejan de los cánones comunes y
dificultan el desarrollo normal del aprendizaje.
Claro
que es más fácil criticar el sistema pues este no es perfecto, pero los ideales
que defienden sí que lo son: asegurar la igualdad de oportunidades de todos los
alumnos ante la educación, evitar, en la medida de lo posible, el fracaso
escolar y el consecuente riesgo de abandono del sistema educativo, y ser
capaces de reintegrarlos al programa normal para que puedan continuar con sus
estudios postobligatorios. Por tanto el problema reside en el mayor o menor acierto en llevarlo a la práctica; se busca sea un adelanto no que suponga un retraso.
En
cuanto al debate en sí, he tenido que defender la postura que comparto, lo cual
tampoco lo ha hecho del todo sencillo. Aunque he sido una de las portavoces de
mi grupo de debate, soy consciente de que podía habérmelo preparado mucho
mejor, pero el exceso de trabajo y la falta de tiempo no me lo han permitido.
En
general la gente ha realizado los debates con bastante diligencia y educación,
aunque he observado que a prácticamente todos, entre los que me incluyo, nos ha
faltado aportar más argumentos de autoridad y datos estadísticos o numéricos,
creo que hemos abusado un poco de los argumentos tópicos (de utilidad, mayoría,
éticos) y emocionales, como la falsa generalización. Aunque como he comentado
al principio, muchos éramos nóveles en este tipo de herramientas de aprendizaje
y aún nos queda mucho por aprender.
Por
último, me gustaría comentar que me ha llamado la atención la exposición
crítica de alguna gente del jurado, y la reacción de los juzgados, mejor asimilada
por unos que por otros. Creo que esto se debe a que estamos acostumbrados al
análisis y apreciación de la figura del profesor, que entendemos que realiza en
beneficio de nuestro proceso de aprendizaje, pero no tanto de la del propio compañero, del
que esperamos más complicidad y entendimiento de los errores del otro por propia
identificación.








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